viernes, 28 de septiembre de 2007

Hay un motivo...


Sé que debe haberlo, quizás no en este momento o este lugar pero, tiene que existir un porqué a mi vida.

En algunos momentos, irradio tanta luz y energía que podría alumbrar todas las farolas de mi barrio y, en otros, la oscuridad más negra se cierne sobre mi cabeza. Son dos irrefrenables momentos, dos pensamientos tan opuestos que hacen dudar de mi integridad como persona.

Dual o no, lo cierto es que sé que hay un motivo para que siga aquí, para que viva, para que respire el mismo aire que los demás respiran y para que siga reflexionando y estrujando las ideas que brotan de mi cabeza.

Ahora me siento viva y mi cabeza se llena de palabras que se agolpan y pelean por querer salir, antes de que mueran al aparecer lo oscuro de mi otra persona.

Déjame por tanto, que sigan saliendo, que sigan hablando y sigan diciendo que en este momento, me quiero comer el mundo y gritar a quien quiera oirme, que me siento VIVA, que quiero respirar el aire que respirar y que quiero empezar tantos proyectos y aventuras que se van amontonando en el baúl de lo que he dejado de hacer.

Sé que hay un motivo, sé que mi vida aún no se acaba. Sé que hoy empiezo a vivir....

1 comentario:

JJ. Ortubia dijo...

Existe siempre un motivo para cada casa que hacemos, para cada sonrisa, para cada lágrima que se desliza por nuestra mejilla. Yo hace unos días encontré el mundo para estar aquí. Estoy contento con lo que soy, con los amigos que tengo, estoy contento por conocerte, por leerte en la distancia y por robarte versos a las noches. Yo descubrí que estoy en el mundo para disfrutar con mis amigos y que mis amigos disfruten conmigo. Sueña siempre bonito. Muack