Hoy me siento mal, no puedo reir. Hoy sólo lloro y me escondo en esta habitación para que nadie sepa lo que estoy pasando.
Me veo en un pozo oscuro, lloro y mis ojos se nublan y me impiden escribir. Aún así, quiero soltarlo, quiero pensar que si escribo, podré liberar este peso tan grande que me hincha el corazón y hace que me duela tanto.
No soy feliz y no quiero vivir pero me contradigo porque no quiero morir. Pienso en ello y por un lado lo deseo y por otro me da mucho miedo. No sé lo que me pasa, creo que escribo para que alguien pueda escuchar mis gritos de ayuda. Necesito ayuda, necesito que me salven; necesito que me abracen con la inmensidad del mar y me hagan sentir menos pesada la carga que llevo en mi interior.
No sé si alguien puede oir estas palabras, si alguien puede decirme que no estoy sola, que me va a salvar de este pozo negro en el que me ahogo. Necesito gritar, necesito desinflar mis correas y hacer que mi corazón no me haga tanto daño.
Necesito que alguien me escuche y venga a salvarme.
domingo, 30 de septiembre de 2007
Cuando se quiere se llora...
Cuando se quiere tanto como yo quiero al ser más preciado en mi vida, no puede una dejar de llorar y de sufrir porque no quieres que le pase nada malo. Lo ves tan pequeño, tan inocente, tan lleno de vida que sufres sólo de pensar en que no siempre va a estar a tu lado.
Es un dolor tan fuerte, es hermoso pero hace llorar desconsoladamente, como a mí ahora.
Mientras escribo no dejo de pensar en lo feliz que me hace mi niño, en lo hermoso que debe ser verlo crecer y en como no quieres que se vaya de tí. Te duele pensar en que somos simples seres humanos y que quieres alejar todos los peligros de su alcance. Te duele tanto quererlo que no puedes evitar llorar ni dejar de tener el corazón hinchado por pensar en que puedes perder esos sentimientos.
Cuando se tiene un hijo, lo tienes todo. Cuando tienes un hijo, das la vida por no perderlo y sufres cuando él sufre y lloras cuando no puedes calmarlo.
Cuando se tiene un hijo, consigues llegar a lo más alto y ahí es donde quiero seguir yo. Seguir sintiendo a mi niño, vibrando con su alegría y energía y en seguir rezando todas las noches por el regalo más preciado que haya podido tener.
Te quiero mi niño, eres lo más grande, el universo entero en mi corazón y es verdad que cuando se quiere, se llora.
Te quiero!!!!!!!!!!!!!!!!!!.
Es un dolor tan fuerte, es hermoso pero hace llorar desconsoladamente, como a mí ahora.
Mientras escribo no dejo de pensar en lo feliz que me hace mi niño, en lo hermoso que debe ser verlo crecer y en como no quieres que se vaya de tí. Te duele pensar en que somos simples seres humanos y que quieres alejar todos los peligros de su alcance. Te duele tanto quererlo que no puedes evitar llorar ni dejar de tener el corazón hinchado por pensar en que puedes perder esos sentimientos.
Cuando se tiene un hijo, lo tienes todo. Cuando tienes un hijo, das la vida por no perderlo y sufres cuando él sufre y lloras cuando no puedes calmarlo.
Cuando se tiene un hijo, consigues llegar a lo más alto y ahí es donde quiero seguir yo. Seguir sintiendo a mi niño, vibrando con su alegría y energía y en seguir rezando todas las noches por el regalo más preciado que haya podido tener.
Te quiero mi niño, eres lo más grande, el universo entero en mi corazón y es verdad que cuando se quiere, se llora.
Te quiero!!!!!!!!!!!!!!!!!!.
viernes, 28 de septiembre de 2007
Hay un motivo...

Sé que debe haberlo, quizás no en este momento o este lugar pero, tiene que existir un porqué a mi vida.
En algunos momentos, irradio tanta luz y energía que podría alumbrar todas las farolas de mi barrio y, en otros, la oscuridad más negra se cierne sobre mi cabeza. Son dos irrefrenables momentos, dos pensamientos tan opuestos que hacen dudar de mi integridad como persona.
Dual o no, lo cierto es que sé que hay un motivo para que siga aquí, para que viva, para que respire el mismo aire que los demás respiran y para que siga reflexionando y estrujando las ideas que brotan de mi cabeza.
Ahora me siento viva y mi cabeza se llena de palabras que se agolpan y pelean por querer salir, antes de que mueran al aparecer lo oscuro de mi otra persona.
Déjame por tanto, que sigan saliendo, que sigan hablando y sigan diciendo que en este momento, me quiero comer el mundo y gritar a quien quiera oirme, que me siento VIVA, que quiero respirar el aire que respirar y que quiero empezar tantos proyectos y aventuras que se van amontonando en el baúl de lo que he dejado de hacer.
Sé que hay un motivo, sé que mi vida aún no se acaba. Sé que hoy empiezo a vivir....
martes, 18 de septiembre de 2007
Necesito vivir

No necesito palabras para expresar esto porque nada puede definirse mejor que eso: NECESITO VIVIR. Necesito sentir que el viento me refresca la cara, que mi sangre hierve cuando me pongo colorada y que quiero ser una más.
Una más de las que viven y conforman este mundo. Quiero vivir porque no quiero morir, no quiero sentir esa pena pero, no sé como hacerlo. No sé como vivir. Se hace tan difícil, tan pesado,... que cuando ves tu reflejo quieres perderte y desaparecer. Quieres poder gritar a los cuatro vientos tus grandes secretos y sin embargo, me hundo y tantas pretensiones quedan en berrinches de niña malcriada.
Quiero vivir y sacar mis grandes frustraciones, mostrarme tal y como soy y dejar de esconderme como lo hago, sin dejar que salga la verdadera persona que soy.
Quiero vivir porque lo necesito, porque quiero chillar y que todos se den cuenta de que existo.
Quiero vivir porque necesito sentir.
Divagando

Tras la vuelta a la realidad, mi mente comienza con su habitual rutina de ir analizando todo lo que ha terminado siendo la vida que sigo en mi actual delirio.
Desde mi ventana veo pasar el tiempo, las oportunidades perdidas y los logros y victorias de quienes han compartido conmigo, muchas horas juntos; horas de estudio, de diversión, de sentimientos,... . Y en mi continuo divagar, mi pozo se va haciendo cada vez más profundo, cada vez más infernal y oscuro.
Sigo pensando, caminando hacia atrás en el pasado y veo el tiempo perdido, las penas y los lamentos que no consiguen sacarme de mi propio autocastigo y siguen ahondando en la llaga.
Me quejo pero no remedio el mal, me quejo pero parece que quisiera seguir quejándome, siempre en silencio, apretando el corazón para que no estalle con tanto dolor.
Quizás no estaba preparada para la vida que quise tener; quizás tenga que seguir otro camino. Quizás pronto comience el verdadero motivo de mi vida. Quizás es que esta vida acabará pronto y quizás en otra me depare un mejor momento.
Sólo sé que hago cabalas mentales, pienso, planeo, sueño, añoro y al fin al cabo, son sólo divagaciones de esta pobre y loca soñadora.
martes, 4 de septiembre de 2007
Un hasta luego...
lunes, 3 de septiembre de 2007
Mi soledad y yo

Somos compañeras en este difícil camino que nos ha tocado vivir y a la vez rivales.
Rivales porque luchamos en sentidos opuestos cuando yo necesito de compañía y tú te resistes a compartirme. No quieres que nadie me busque, que nadie me toque y me demuestre que no estoy sola, que no debo sentirme sola. Insistes en poseerme, en alejarme del mundo, de la realidad que me toca. Insistes en ser sólo tú mi compañera de viaje y en demostrarme que no existe nadie que pueda alejarme de tí, que nadie puede darme el aliento que necesito para seguir.
Eres mi compañera de viaje y a veces te odio, quisiera verte lejos y otras, te extraño y te ruego que vuelvas, que sigas acompañandome en este duro viaje. Te necesito y a la vez te quiero olvidar.
Te necesito como el aire que respiro pero no puedo vivir contigo; me enfermas, me enervas hasta la saciedad y no te contentas con verme sola, necesitas más. Me enfrías la sangre, la vuelves hostil y no me dejas seguir, vivir con mi destino.
Te odio y te quiero, te necesito y te desprecio, me das la vida y me hieres. Es el eterno sino de quien queriendo querer, no puede más que retraerse y esconderser en el tiempo.
sábado, 1 de septiembre de 2007
Y te pido perdón

A sabiendas que no lo concedas....así reza la canción de Malú y Antonio Orozco y así reza ahora mismo mi palabra, mi corazón, aunque suene repetitivo, así siento que debo yo pedir perdón. Pedir perdón por no haber actúado como tú esperabas, de no haber hecho lo que tú querías que hiciera y de no haberte concedido la posibilidad de mandar sobre mí.
Soy un cuerpo con un ave dentro de mí que quiere volar y para el que las cosas de este mundo, deben tener su propio rumbo y seguirlas como creo yo que deben ser. Soy un alma rebelde que no se deja atrapar, que no quiere que le den de comer con palabras funestas, con continuas quejas y reprimendas. Soy un alma que vuela a su libro albedrío y no quiere convecionalismos.
Te pido perdón por querer tantas cosas y por no darme cuenta que sólo querías que escuchara lo que pensabas de las demás vidas. La vida es inmensa, inaudita y no sirve de mucho escuchar como podemos destruir a los demás con nuestras palabras. He aprendido, tarde, pero he aprendido a valorar tantas cosas que... te pido perdón por no estar a la altura de tus circunstancias, por no estar a la altura de este mundo y por estar siempre escondida en el mío.
Y te pido perdón por no compartir tus sentimientos y pensamientos.... Y te pido perdón por poder opinar lo que yo creo porque simplemente soy una vida más de las que tu yugo atenta bajo tu mirada.
Te pido perdón... por ser YO.
Y quiero seguir soñando

Aunque sean simples retazos de la realidad trazada a mi modo.
Y quiero seguir soñando porque no hay motivo para no hacerlo, para no seguir construyendo castillos en el aire de los cuales me alimento. Quiero creer que hay un porqué y que algún día, llegaré al final del camino sabiendo la respuesta de porqué tenía que estar aquí y porqué debía mi destino dibujarse así.
Algunos dicen que quien sabe escribir es porque siente lo que dice; yo no sé si lo que escribo es porque sé como sentir o porque no puedo parar a mi corazón de que siga escupiendo todos sus pensamientos y se libere de tanto polvo y trasto viejo como debe haber ahí dentro. Supongo que si escribo es porque quiero ordenar mi yo interno, si escribo es porque quiero que otros me escuchen y sepan lo que siento, si escribo es porque así libero todo mi dolor y resentimiento, si escribo es porque creo que con ello vivo y me comprendo.
Si escribo es porque... necesariamente respiro y necesito quererme.
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